La campaña iniciada por el ministro de agricultura, sobre el ahorro de agua, el bombardeo de nubes en el norte, el traslado de agua desde el sur y los embalses, todos proyectos de altísimos costos, requieren varios años, para ser implementados.
Todos coincidimos que existe escasez hídrica, como causa se habla de la corriente de la niña y podemos agregar las grandes plantaciones forestales en el sur.
Debemos aclarar que las grandes empresas mineras, usan la mayor cantidad de agua que existe en el país, después vienen los agricultores y luego el agua para consumo humano.
La Superintendencia de Aguas dice que hay un derroche en el consumo de agua en los sectores ABC1, o sea los que cuentan con más dinero.
El resto de los consumidores siempre tratamos de consumir lo menos posible ya que siempre tenemos que cuidar nuestros bolsillos.
Según la Superintendencia el consumo de agua por persona en Chicureo es de 1220 litros diarios y en el sector de San Pedro de la Paz (Bio-bío), el índice baja a los 11 litros diarios por persona.
Son dos realidades extremas, pero nos muestra una de las tantas inequidades que existen en el país.
“Cuando hace calor en las ciudades y los vecinos abren los grifos para que los niños se refresquen, las autoridades ponen el grito en el cielo, por el despilfarro de agua y realizan costosas campañas publicitarias para condenar estos hechos, pero no dicen una palabra sobre personas que ocupan un metro cúbico diario de agua. La desigualdad se nota hasta en la distribución del agua.
Esto sucede porque en nuestro país, el agua es considerada una mercancía, sin entender que este vital elemento es un derecho humano.
Hay países como Bolivia y Ecuador que nos dan una lección en la defensa del agua, donde pertenece a los pueblos, y no a Empresas extranjeras como en Chile.
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